13 nov. 2014

ÑOQUIS DE BONIATO CON SALSA DE REBOLLONES AL AROMA DE TRUFA

Ñoquis de boniato con salsa de rebollones
Últimamente me da por los naranjas, me encanta el color del boniato una vez cocinado. Tengo que reconocer que es la primera vez que como boniato. Sí, nunca lo había comido hasta que un día me dio por comprarlo para elaborar la receta de una crema que publicaré en breve.

Sólo lo he tomado cocido pero tengo que decir que ya no saldrá de mi despensa, cuando esté en temporada claro, no sólo por sus grandes propiedades nutricionales (alto en carbohidratos, fuente de azúcares naturales y provitamina A) sino porque me ha encantado su sabor y versatilidad.

El resultado increíble, no os hacéis una idea de la suavidad de los ñoquis y la combinación con esta seta le va muy bien, el toque de la trufa le da más prestancia al plato y el punto crujiente de los rebollones salteados en el último momento completa el plato a la perfección. Vamos que estoy contenta con el resultado de esta receta, al margen de que queda muy resultón y muy festivo. Ir tomando nota para las fechas navideñas que cada vez están más cerca.

Como la receta es algo larga no me enrollo más, sólo deciros que este plato además de ser cocina sana, es apto para intolerantes a la lactosa, vegetarianos y amantes de la buena mesa. Así que poneros el delantal y a cocinar.

Ingredientes (3 personas):

Para la masa de los ñoquis: 250 gr boniato cocido - 2 yemas de huevo (unos 38 gr) - 50 gr de harina - sal - pimienta

Para la salsa de rebollones: 150 gr de rebollones troceados y limpios - 1 cebolla mediana - 1 diente de ajo - 40 ml de vino blanco - 100 ml de caldo de verduras - 150 ml de nata de soja - sal - pimienta - aove

Acompañamiento: 3 rebollones - perejil - láminas de trufa negra en conserva - aceite de trufa - perejil seco para adornar plato (opcional) - sal - aove 

Preparación:

Primero vamos con la elaboración de la masa de los ñoquis. Limpiamos bien el boniato bajo el grifo de agua hasta que no tenga nada de tierra.


Cocemos el boniato entero con piel, yo cogí uno grande y una vez cocido utilicé la mitad y la otra mitad la guardé para otras elaboraciones. Como os decía lo cocéis con la piel, una vez cocido que puede llevaros de 30 a 40 minutos dependiendo del tamaño, lo sacáis del agua y lo dejáis enfriar. 


Una vez frío lo peláis y colocáis la cantidad a utilizar en un bol, lo machacamos con las manos sin llegar a triturar del todo. Añadimos las yemas, salpimentamos y vamos añadiendo la harina tamizada poco a poco. Trabajamos y dejamos reposar cinco minutos. No conviene amasar en exceso ya que la masa pierde la estructura y se queda más blanda con lo que nos resulta más difícil dar forma luego.


Para dar forma a los ñoquis vamos cogiendo pellizcos de la masa y redondeamos, pasamos por una superficie plana y estriada. Yo como no tengo nada parecido y al darles forma con el tenedor se me chafaban mucho, he recurrido al corta huevos y sin presionar los he pasado por los filamentos metálicos. Vamos que no hace falta tener de todos los cacharros "necesarios" para hacer las cosas, sólo hay que echarle imaginación y utilizar lo que tenemos a mano. Y si no os apetece hacerles dibujitos también los podéis dejar tal cual una vez boleados o redondeados como se ve en la primera imagen de la fotografía.


Preparáis una bandeja con harina espolvoreada y los vais colocando en ella según los vayáis haciendo. Cuando los tengáis todos los tapáis con un paño de algodón y los dejáis secar.


Mientras los ñoquis se van secando vamos a preparar la salsa. Picamos una cebolla y la rehogamos hasta que casi esté trasparente en una sartén con dos cucharadas soperas de aceite de oliva, añadimos sal y mientras vamos troceando los rebollones que previamente habremos limpiado bien. Cuando la cebolla esté en su punto añadimos los rebollones, salpimentamos y salteamos a fuego fuerte con la cebolla durante un minuto. Añadimos el vino blanco y desgrasamos el fondo de la sartén, bajamos a fuego medio y dejamos durante cinco minutos. Añadimos el caldo de verduras, rectificamos de sal y mantenemos a fuego medio hasta que haya reducido la mitad del líquido. En  ese momento, cuando veamos que ha reducido a la mitad añadimos la nata de soja y dejamos cocinar durante 5 minutos más a fuego bajo. Retiramos del fuego y trituramos la salsa, reservamos caliente.


En una olla ponemos abundante agua a hervir con una pizca de sal. Mientras esperamos a que rompa a hervir salteamos los rebollones. Ponemos aceite de oliva en una sartén y cuando esté caliente añadimos el ajo bien picado y los rebollones troceados con un pizca de perejil picado. Salpimentamos y salteamos en la sartén a fuego fuerte durante unos dos minutos. Reservamos.

Cortamos la trufa negra en conserva en láminas y reservamos.

Cuando el agua comience a hervir añadimos los ñoquis y esperamos hasta que vuelvan a flotar, vamos que suban a la superficie. En ese momento y con cuidado los sacamos del agua y los escurrimos.


Emplatado:

En el plato en el que vayamos a servir colocamos una cucharada generosa de la salsa de rebollones, encima colocamos los ñoquis y napamos con más salsa. Coronamos con los rebollones salteados y las láminas de trufa. Para dar más aroma a trufa añadimos dos gotas de aceite de trufa sobre las láminas. Terminamos esplovoreando el perejil seco sobre el plato.


Aclaraciones/notas:

Por si alguien no lo sabe los rebollones son níscalos, setas de la variedad Lactarius deliciosus, que en Aragón se les denomina o son conocidos por rebollones. Se limpian como cualquier otra seta con un cepillo para quitarles la tierra y restos de hierbas que puedan tener y un trapo húmedo para acabar de quitar todas las impurezas. Para conservarlos en un recipiente hermético envueltos en un paño húmedo en el frigorífico.

Si al triturar la salsa veis que os queda muy espesa podéis añadir un poco más de caldo de verduras. Si os sobra para conservarla en un tarro hermético en el frigorífico se os conservará bien durante un par de días. Para regenerarla calentarla en agua muy caliente. Utilizo nata de soja porque no tolero la normal, así que si no os apetece probar con la soja utilizar nata normal para cocinar. Como es mucho más grasa reducir la cantidad porque se apoderará del sabor y apenas sabrá a rebollones, poner sólo 75 ml de nata y completar el resto con el caldo de verduras.

Vale cualquier caldo, yo he utilizado uno que tenía de puerros y borraja. Vamos que junté y guardé en el frigorífico el caldo que me sobró un día de cocer unas borrajas y otro de cocer unos puerros. Pensar siempre que en la cocina se reutiliza todo, no hay porque tirar nada. Incluso os sirve para regar las plantas si no lleva sal.

Si podéis disponer de trufa natural mucho mejor y así no necesitaréis el aceite de trufa.

Espero que os guste y animaros que la elaboración de los ñoquis lleva menos tiempo de lo que parece.

¡¡¡ A DISFRUTAR !!!


6 comentarios:

  1. Qué buena pinta tienen esos ñoquis! Aunque nunca los he probado de boniato :P

    Saludos.
    [Olé Mis Recetas]

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    1. Pues no te los pierdas, son más suaves que los de patata ;-)

      Un abrazo,

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  2. Yo hace años compraba boniatos para ponerlos en un vaso con agua y que salieran hojas jejejeje. No los he probado Perse, pero me están apeteciendo solo de ver esos ñoquis que nos han preparados... era una Artista!!!
    Un beso

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    1. Jajajaja, mira yo eso de ponerlo en agua no he probado. Yo hasta ahora tampoco los había probado y mira hemos acertado. Me alegra que te hayan gustado. Muchas gracias por tus palabras.

      Besos,

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  3. Desde que te vi la foto en facebook tenía ganas de que publicaras la receta porque aunque los ñoquis de patata no me acaban de convencer, soy amante de los boniatos desde muy niño, mi madre siempre los hacía asados que es la forma de disfrutar de su azúcar natural, ahora ya sé lo que voy a hacer con los próximos que compre, por cierto que los planté en el huerto pero me temo que los pobrecicos no han salido adelante, las plantas solo echan hojas pero no han salido flores :(
    Un abrazo.
    mirecetario.es

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    1. Ays, ya sabes que a veces las plantas no responden como esperamos, igual hay algún secreto para que florezcan, las labores hortelanas no son tan fáciles como parecen pero igual tienes más suerte la próxima. Me alegra que te guste, yo fíjate que asado no lo he probado, la próxima me animo.

      Besos,

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