23 ene. 2012

Risotto de quinoa con verduras y yema templada ...


Hoy os traigo un plato que hice la semana pasada.

En principio iba a ser un risotto de verduras con arroz, pero buscando el arroz integral en la despensa me encontré con la quinoa y et voilà! así que cambiamos el risotto de arroz por quinoa.

Para los que no conozcáis la quinoa o 'cereal de los Incas', se trata de un alimento que, durante el periodo Inca, fue considerado como un alimento sagrado y elevado a la categoría de medicamento. Contiene casi un 60 por ciento de carbohidratos y proteínas de alto valor biológico. La lisina, uno de los aminoácidos esenciales más escasos en los alimentos de origen vegetal está presente en la quinoa en proporciones que duplican a otros cereales. Su contenido en fibra supera el cuatro por ciento y alberga cantidades importantes de vitaminas B y E, ácidos grasos esenciales y hierro, calcio, fósforo y magnesio. 

Os dejo el enlace al blog del cocinero Arham Marrero "Alimentación saludable" en el que podréis conocer más propiedades y características de este cereal.

El resultado espectacular, ummm creo que le ha salido un serio competidor al arroz.

Otro ingrediente que no es muy habitual es el polvo de setas o harina de setas. Para realizar este polvo o harina de setas solo tenemos que comprar setas deshidratadas, triturarlas bien con el robot de cocina o molinillo y ya tenemos nuestro polvo de setas. El mío lleva rebozuelo, trompeta de los muertos, hongos, senderina pero podéis utilizar las que tengáis a mano o las que más os gusten. Lo que sí os puedo asegurar es que le dará un toque muy especial. Ya os iré contando recetas con este polvo o harina de setas.

Este plato resulta apto para vegetarianos, celíacos e intolerantes a la lactosa.

Ingredientes:

125gr de quinoa (unas dos tazas de café) - 1 zanahoria grande - 1 berenjena - 100gr de col de hoja - 80gr de parmesano - 2 yemas de huevo - AOVE - 1 c/s de mantequilla de soja - caldo de verduras (unas 10 tazas de café) - polvo de setas

Preparación:

Preparamos primero las verduras. Pelamos la zanahoria y la rallamos, una vez la tengamos reservamos. Lavamos bien la berenjena y la secamos con papel de cocina, cortamos los extremos y el resto de la berenjena en cuadrados pequeños, reservamos. Por último preparamos la col y la cortamos también en juliana.

En una cacerola añadimos 3 cucharadas soperas de AOVE y en cuanto esté caliente añadimos las verduras. Dejamos que se vayan haciendo lentamente hasta que se doren y estén blanditas. Mientras tanto preparamos la quinoa.

Debemos lavar la quinoa antes de cocerla para eliminar la saponina que contiene, la ponemos debajo del grifo y la enjuagamos bien con agua fría. Veremos como se hace una espuma (la saponina), no debemos dejarla mucho tiempo pues la saponina se depositaría sobre la superficie de la quinoa y no podríamos quitarla.

La escurrimos bien y procedemos a tostarla (opcional) yo prefiero tostarla. La colocamos sobre una sartén caliente con un poquito de aceite y la tostamos lo que le dará un sabor a nuez. Una vez tostada la agregamos a nuestras verduras, mezclamos bien y vamos añadiendo el caldo taza a taza, según vaya absorbiendo el caldo vamos agregando más. Recordad que necesitamos tres partes de caldo por una de quinoa, es decir serían 6 tazas de café de caldo, pero como además tenemos las verduras yo al final puse casi diez tazas de caldo. De todas formas será la propia quinoa la que os marque la cantidad de caldo necesario. El caldo que le puse es uno que había hecho días antes con zanahoria, cebolla, puerro y col de hoja.

Removemos de vez en cuando para que no se nos pegue, cuando veamos que el grano ha doblado su volumen, se vuelve transparente y se libera como de una cáscara que es el germen blanco, ya tenemos cocida la quinoa. En este momento procedemos a añadir el parmesano sin parar de remover, retiramos del fuego y agregamos la cucharada de mantequilla de soja para que nos quede más cremoso. Dejamos reposar mientras preparamos los huevos.

En un cazo con agua introducimos los huevos enteros con cáscara y los llevamos a ebullición. Cuando el agua empiece a hervir los tenemos cociendo durante un minuto y medio nada más. Pasado el tiempo los sacamos el agua.

Emplatado:

En el plato en el que vayamos a presentar la quinoa colocamos un aro de emplatar, con una cuchara vamos introduciendo la quinoa hasta rellenar el aro procurando que nos quede bien apretada pero sin chafarla. Retiramos el aro y procedemos a colocar el huevo. Quitamos la cáscara al huevo, realizamos un pequeño corte en la clara y sacamos con cuidado la yema que estará sin cuajar pero templada. Dejamos que caiga sobre la quinoa con cuidado y ya lo único que nos falta es espolvorear con polvo de setas.


Y ya lo tenemos listo. Cuando vayamos a comer dividiremos con un tenedor por la mitad y en ese momento se nos romperá la yema que impregnará toda la quinoa. Espectacular!!!

¡¡¡A DISFRUTAR!!!

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