14 nov. 2013

Rollitos de Trucha sobre Ajoblanco


Os traigo una receta con trucha que tenía pendiente hace tiempo, como tantas otras, y que poco a poco irán pasando por aquí para retomar las buenas costumbres.

No es un pescado que me entusiasme mucho la verdad, pero de vez en cuando y sobre todo si es con jamón lo disfruto.

Recuerdo cuando mi madre de pequeña hacía la trucha frita con una buena loncha de jamón por dentro, y yo hacía lo posible por comer algo de trucha, aunque siempre me comía primero el jamón y gran parte de la trucha se quedaba en el plato. Recordando esos momentos, y en lo que me incordiaban las espinas, pensé en hacer mi versión de la trucha con jamón más original en su presentación y sobre todo sin espinas.

A mí me gustó bastante la combinación del crujiente de la trucha con el ajoblanco, así que espero que os animéis a probarlo. Es una receta sencilla pero un poquito laboriosa, que no os dé miedo esto que el resultado merece la pena. Es una receta completa muy poco grasa ya que la trucha se hace en el horno con apenas aceite.

Rescato esta receta para publicarla en el Recetario Mañoso que este mes propone como reto la Trucha

Propuesta Recetario Mañoso
Ingredientes para 2 personas:

Para el ajoblanco: 250gr de almendra cruda - sal - 150gr de miga de pan integral del día anterior - 2 dientes de ajo - 100ml de AOVE - 30ml de vinagre de manzana - pizca de sal - 1/2 litro de agua mineral muy fría.

Para los rollitos: 1 trucha asalmonada sin espinas - 4 filetes de jamón serrano cortado fino - almendra en granillo - AOVE

Preparación:

Primero procederemos con la elaboración del ajoblanco. Ponemos agua a calentar en un cazo para escaldar la almendra, colocamos la almendra sobre un colador y cuando el agua esté hirviendo la echamos sobre las almendras, dejamos enfriar y vamos quitando la piel con cuidado.

Si el pan está muy seco lo pondremos en un bol con agua para que se ablande, lo escurrimos y quitamos la corteza dejando sólo la miga.

Ponemos en un vaso de batidora las almendras bien peladas y batimos con los dos dientes de ajo y un poco de agua fría que tendremos en la nevera. Batimos bien y añadimos la miga de pan, el aceite, el vinagre y seguimos batiendo. Finalmente acabamos de poner el agua necesaria, rectificamos de sal y dejamos enfriar en la nevera.

Vamos con la preparación de la trucha.


Calentaremos el horno a 200º, mientras se calienta quitamos la piel a la trucha con mucho cuidado y la ayuda de un cuchillo bien afilado. Procuramos que no quede ningún resto de la trucha en la piel y colocamos la misma entre dos hojas de papel de cocina absorbente para que pierda toda la humedad. Reservamos hasta el último momento.

Quitamos todas las espinas que queden con mucho cuidado y procuramos dejar los filetes como se observa en la fotografía.


Una vez tengamos los filetes listos procedemos a preparar los rollitos para lo cual cortamos cada filete por la mitad. Ponemos primero una loncha de jamón de la misma medida que el filete de trucha, encima el filete de trucha y lo enrollamos con mucho cuidado, los atravesamos con un palillo para que no se nos abran y mantengan la forma en el horno. Cuando los tengamos todos los colocamos sobre una fuente apta para el horno en la que habremos puesto un poquito de AOVE.


Colocamos sobre cada rollito un poquito de almendra en granillo y rociamos con AOVE, introducimos al horno y los tendremos unos 20 minutos o hasta que el jamón esté crujiente.

Mientras se hacen los rollitos tostamos sobre una sartén unas almendras y reservamos.

Seguidamente vamos a hacer el crujiente con la piel de la trucha. Ponemos aceite sobre una sartén y cuando esté bien caliente introducimos la piel de la trucha con mucho cuidado que no se nos queme. Veremos que se nos va arrugando, damos un par de vueltas para que se haga bien por todos los lados y quede bien crujiente y colocamos sobre papel absorbente.

Emplatado:

Sobre un plato llano colocamos un par de cucharadas del ajoblanco.


A continuación colocaremos dos rollitos de trucha por plato, espolvoreamos con el granillo de almendra tostado y por último la piel de la trucha crujiente.


Trucos o consejos:

Hay que procurar que el ajoblanco nos quede un poquito espeso, que podemos conseguir agregando menos agua o añadiendo más miga de pan. Si lo preparáis el día anterior mejor, así tendrá más sabor.

Tener mucho cuidado al freír la piel de la trucha, ya que tiende a quemarse en seguida. La textura que tiene que quedar es como la de un torrezno, muy crujiente.

La almendra que yo he utilizado es largueta pero se puede utilizar cualquier otra o la que más os guste.

Si no os gusta el ajoblanco o queréis prescindir de él podéis acompañar los rollitos con ensalada y así resulta un plato ligero, con menos calorías.

Ya sabéis que yo no utilizo pan blanco, adapto siempre las recetas a mis necesidades, por lo que podéis sustituir el integral por blanco sin problema, de hecho la receta original del ajoblanco no lleva pan integral.

¡¡¡ A DISFRUTAR !!!

8 comentarios:

  1. Una receta super-deliciosa con una presentación genial.

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    1. Me alegra que te guste Lolines :-) Gracias por pasarte por aquí

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  2. Hola Ana.
    Muy espectacular tu receta, se ve genial en texturas y sabores.
    Bss.

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    1. Gracias Rosalía me alegro que te guste. Tienes razón modifiqué la entrada pero al parecer no actualicé, gracias por el inciso. Corregido

      Besos,

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  3. MUCHAS GRACIAS POR TU APORTACIÓN, NOS PARECE DELICIOSA Y ES UNA PENA QUE CAIGA EN EL OLVIDO. BSS

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    1. Gracias a vosotros chicos, a ver cuándo nos tomamos un cafecito ;-) Besos

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  4. Muy rica tu propuesta, me gusta con esas almendritas crujientes. Aún tines tiempo de hacer otra antes del día 10 de mayo y el cafecito cuando quieras guapa. Besicos

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